jueves, 2 de febrero de 2012

Aínsa, Huesca [575]

Aínsa, Huesca by Rufino Lasaosa
Aínsa, Huesca, a photo by Rufino Lasaosa on Flickr.

Una foto para un día: detalle de una puerta en Aínsa, Huesca, Aragón



Detalle de una puerta.

Inscripción, "Año 1844"

La villa de Aínsa, capital del municipio de Aínsa-Sobrarbe, es un pueblo de la Provincia de Huesca, en la comarca de Sobrarbe, en la Comunidad Autónoma de Aragón (España).

Su núcleo original, que se emplaza en un promontorio sobre la confluencia de los ríos Cinca y Ara, está formado por dos calles casi paralelas, la calle Mayor y la de Arriba, y por la plaza Mayor que se sitúa a continuación del castillo y éste enfrente de la explanada donde la leyenda sitúa el milagro de la aparición de la cruz de fuego sobre una carrasca que dio la victoria a las tropas cristianas al mando del rey García Jiménez.

Con clara distribución medieval, el casco histórico de Aínsa está declarado Conjunto Histórico-Artístico desde 1965. Actualmente es un centro turístico de relevancia en toda España.

Historia

Aunque la leyenda sitúa el nacimiento de Aínsa en la conquista de la plaza por las tropas del rey García Ximénez en el año 724 gracias al milagro de la cruz de fuego (desde el siglo XVI hay una cruz en el lugar donde supuestamente ocurrieron los hechos) las fuentes históricas apuntan que los musulmanes no llegaron a establecerse en esta tierras.

Castillo

El castillo, que data del siglo XI, formó parte de la línea de defensa de los territorios cristianos (línea que se extendía hasta Abizanda), y se convirtió en el embrión de la villa, que en tiempos de la Edad Media fue amurallada, y se convirtió en la capital del condado de Sobrarbe que perteneció al reino de Nájera-Pamplona (antes de que éste diera lugar al Reino de Navarra) y luego se integrara en el reino de Aragón.

En 1124 el rey Alfonso I el batallador otorgó la Carta puebla por la que se beneficiaba a sus habitantes con el fuero de Jaca.

La importancia de la plaza llevó que la iglesia de Santa María fuera concebida también como defensa, tal y como atestiguan las saeteras de su torre.

Siglo XX

La pérdida de importancia de la comarca del Sobrarbe llevó a una relajación de la actividad de Aínsa que se mantuvo en un estado de subsistencia hasta principios del siglo XX cuando las actividades tradicionales se vieron perturbadas con los planes de construcción de diferentes presas, pantanos y otros sistemas hidráulicos, destinados a la producción de electricidad y al suministro de agua para la llanuras del Ebro.

Esta actividad llevó a la expropiación y pérdida de las mejores tierras de cultivo de los valles y a la emigración de sus gentes. Muchos de los pueblos vecinos vieron cómo desaparecían la totalidad de sus habitantes y en otros como éstos disminuían drásticamente. Esto llevó a que pasaran a depender del ayuntamiento de Aínsa.

La limitación de recursos de todo tipo que la baja densidad de población y la complicada orografía provocan llevaron a una crisis importante a mediados del siglo XX. Esta crisis fue superada mediante el recurso turístico y el florecimiento del turismo rural y natural.

La creación de varios parques naturales y naturales, primero el del Ordesa y Monte Perdido seguido de otros como el de la Sierra de Guara y la afición a la montaña y a los deportes de aventura se convirtieron en la actividad económica más relevante.

No hay comentarios: